viernes, 24 de octubre de 2008

hustrix cristata

Rocío Romero Quintana, 
Presente.

Asunto: Usted es muy rica!

Estimada Señorita Rocío Alejandra Romero Quintana, el objeto de esta misiva es la intención de quien escribe de hacerle saber lo que su particular y tan evidente belleza provoca en la funcionalidad de mi aparato suprarenal encargado de la secreción de cierta sustancia quimica, que influye en las conexiones fisiologicas de mi organismo generando así una loca y perdida atracción por su persona.

El fenomeno anteriomente descrito no obesede de la normal función y se aleja de los parametros conocidos por los investigadores. La secreción de la hormona que la ciencia ordinaria denomina como "seretonina" y desde este momento abreviare como "horedemiloxro" (aunque sea más largo es el significado a la derivación tecnica laboratologica "hormona responsable de mi locura por rocío"), no deberia tener efectos por sobre aquellas simplistas y poco empiricas emociones terrenales como eso que los vulgares dicen sentir, tales como el amor, enamoramiento y dependencia. Ergo, considero que en mi casa se trataria de una dependencia quimica generada por el exceso de horodemiloxro en mi organismo, lo que deriva en una "falsa" etapa de secrecion de fluido glandual bucal.

Lo anteriomente expuesto por quien escribe, será sometido al juicio de la vulgar y poco real alma, del sujeto que usted señorita llama como "chancho" entregandole a un ser humano treintayseis cromosomatico con funciones multisistemicas muy distintas a las del Sus scrofa o como usted dice "chancho" cuando el correcto nombre coloquial es "porcino" un apodo tan cientificamente imposible.

Alma del Sus scrofa, evolución temporal al Hystrix cristata (chanchoespin) o el chancho pinchudo!... permitame la licencia de expresar mi emocion... bah! pinchudo, eso no existe en el reino animal.

lo anteriomente describe mi alterego cientifico, queda rechazo por su mejor version cool y la raja, o sea yo. Si, la señorita Romero Quintana genera todos esos cambios y alteraciones fisiologicas en mi sistema, pero porque aparte de la indudable atraccion fisica y debilidad de "mi" por "tu" existe el sentimiento legitimo y bacan de amor. Y es la prueba que se necesitaba para saber que lo que inicia la secrecion en la glandula suprarenal no es una coordinada y controlada cadena de proteinas codificadas en un impulso nervioso, sino que el rayo milagroso de lo que los humanos superiores y en contactos con su "yo" denominamos humirrrdemente como amor.

esta es mi palabra, y nadie podra negarla.

amorosamente

el chanchoespin o en su defecto hustrix cristata (puerco espin comun)

En conclusión usted Srta. Rocío Alejandra Romero Quintana, es muuuy rica, es la cosita ma rica que existe, que si me la topo otra vez... huy... santo pecado! shuta que esta rica... un beso enorme.

Alejandro Andrad

domingo, 18 de mayo de 2008

Vanguardia!!

El deber ser tiene directa relación con el espíritu de la gente, no podemos ser sin tener un espíritu atento y ansioso de cambios, de emociones, de vivencias. Ya me ha enseñado la vida que en ella aprenderé cada día, pero que no debo jactarme de mis aciertos como tampoco debo lamentarme de mis derrotas, es la filosofía heredada de mi abuelo del alma en la que me preparaba a perder pero no sentir que en la derrota no hay producto.

He leído con cierto desconcierto la prensa, y me sorprende los tonos que la vida toma cuando se le da paso a los egos, no hay peor costumbre que afirmar saber todo o tenerlo claro cuando en realidad la confusión es lo único claro –retomo- en la poco confiable prensa masiva de este país se habla de curiosa carta firmada por “próceres” iluminados de turbante dueños de una óptica precisa que vaticina el cantar de los cantares. El pueblo, otras vez pero esta vez con más voz más de los 70’s, EL PUEBLO clama por justicia dicen, las estadísticas señalan que Don Jaime es mejor que Doña Ximena, y ya que nosotros y nosotras miopes e ignorantes de la cosa política estratégica no prestamos atención a las señales que emanan de nuestra conciencia nuestros “Próceres” se encargan de alertarnos.

Tengo mucho cariño por varios de los firmantes de tan apática misiva. A Don Patricio le agradezco sus palabras del 90 cuando asumió, porque a mis tiernos 4 años me motivo a querer más mi patria y me inicio en la construcción de mi espíritu humanista cristiano. Y ese mismo cariño que le guardo me hace reclamarle ahora. No permití, no permito ni permitiré que algo dicte conciencia, haga un acto de matonería política Olímpico, en donde hacen uso del apoyo social que la gente deposita en sus nombres para demostrar de manera muy poco amigable que una cosa es mejor que otra. Por respeto, por ideología debemos comprender y manejar adecuadamente las sensibilidades, si es que el pre candidato señor Ravinet es o no la mejor carta (ahhh, carta mala palabra) eso se debe definir en una interna de la comuna, en donde las bases dictaminen quien es el nombre que mejor representa los intereses de la colectividad, de la comunidad y en consecuencia de la familia santiaguina. Eso camaradas, se llama democracia bruta, natural y salvaje, en donde cada voz y pensamiento de un o una camarada es igualitario al de nuestro ex presidente, ex diputado, ex intendente o heredero(a) genético(a) de alguna figura determinante e importante en nuestra historia fraterna. Y es este último concepto, fraternidad, el que deseo rescatar, una competencia interna no sería una guerra de Mordor, el bien versus el mal, en donde chocaran visiones polarmente distintas, sino que la generación de discusión entre un punto geométricamente semejante del otro. Con una discusión interna y exposición de los argumentos, proyectos y alternativas podríamos observar un panorama mucho más acabado y terminar por proclamar un nombre de verdadero consenso y no de conveniencia, en fraternidad, es cariño y trabajo comprometido. No digo que esta sea el modo correcto versus el de cartita de recomendación, sino que ya que los próceres gozan de ese derecho yo también como militante común hago uso de mi libertad de opinión y aunque con menor influencia llamo a la militancia comunal a construir identidad entorno al espíritu de la candidatura y no a quienes la apoyan.

Finalmente, como alguna vez en el living de la casa de mi familia en San Joaquín señalo Don Andrés Palma ante la pregunta de mi madre con respecto a su sentimiento de insignificancia ante la mesa nacional agrego, en el partido, tanto mi palabra como la suya tienen el mismo volumen, el mismo significado y el mismo tono. Ahora remato con mi juicio, pero distinta valoración para quienes escuchan. Democracia no considera que todo sea homogéneo, si no que no existan severas diferencias que menoscaben los derechos de uno(a) sobre otro(a).

Esperando la comprensión de mis reales intereses, firmo.

Alejandro Andrade Araya
Domingo 18 de Mayo

sábado, 5 de enero de 2008

Despertando Almas!

Debe llegar el momento en que algo detone dentro de nuestros corazones y nos obligue a dejar nuestra comodidad, algo que nos recuerde la razón de nuestro espíritu. Ese algo llega cuando menos lo esperamos, y aunque muchos y muchas no crean en los milagros, sabrán bien que existe la divinidad en cada acto que cometen.

Crecí con un legado, a medida que daba cada paso en mi infancia trataba de aprender todo de cada experiencia, así es como no olvido el dolor de tripas cuando no se ha comido nada en varios días, como no olvido la angustia de ver cómo tu mamá le miente al cobrador del arriendo o cómo trata de evitar cortes de luz y agua. Eso me enseñó a no temer al presente, si no a vivirlo para poder lograr pronto el futuro. Tanto he aprendido en mi vida, que me ha enseñado que de verdad aún no sé nada, que aún me falta sentir millares de emociones, centenares de experiencias que esperan por mí a la vuelta del reloj o en una hoja más del calendario. Lo importante es no dejar de aprender de ellas, sea cual sea su resultado.

Con mi crecimiento, también crecieron otras interrogantes en mi vida, así fue como cuando sólo tenía 14 años escribía acerca de la angustia que me daba crecer y no poder concretar mis sueños, en la pena que me provocaba mi mamá y sus ilusos camaradas por creer que crecerían con igualdad y en que no sabía nada para la prueba de Física. Pensé que quizás Dios existía, pero que él había escogido que yo no creyera en él para ver cómo era el mundo lejos de su amor, y después me reía y prendía un pucho a escondidas en la que hasta hace poco era mi pieza. Sentía cómo se esfumaban todos en mi cigarro, un “Life” corriente y comprado suelto en el negocio a siete cuadras de mi colegio. Era una locura, pero con el pucho en la boca me sentía como el único iluminado en este mundo tan absurdo, que mientras algunos esperaban ganar el KINO yo me refugiaba en mi computador y escribía, escribía y no dejaba de hacerlo. Debía cambiar el mundo y lo lograría con este espacio que me dieron en Internet, sería una revolución, me leerían miles en el planeta y estarían conmigo, dirían “mira este pendejo, no habla pendejadas” y después uno golpearía mi puerta y me invitaría a la televisión y me preguntaría por educación, salud y justicia, y respondería de manera tan brillante que a muchos y muchas emocionaría, y en catarsis harían caso a mi llamado y saldrían a las calles dándole el vamos a la revolución que levantaría el mundo justo. Pero aquí me encuentro hoy, en un piso 16, pensando que este sí es el año.

Espero que las palabras que siguen enciendan la mecha de su humanidad y genere por fin mi tan anhelado momento de magia, no pirotécnica ni fantástica, sino la de la plenitud del alma y el deseo del cansancio, de fatiga, de satisfacción por el trabajo cumplido.

¿Cómo encender un alma?

Iniciar el alma en un ser humano debería ser fácil, pero no lo es, porque fuimos mutilados de ella cuando maduramos, cuando nos muestran un sistema que nos individualiza, que nos inculca el odio por el prójimo. Hace tres años encontré a Dios, y aprendí a amar a mi prójimo, al que está a mi lado y al cual veo sufrir, y al que no veo sufrir pero sé que existe… y eso motiva mi alma ¿por qué no lo hace con el alma de otra persona? La pena, el dolor y la angustia son los sentimientos más habituales en la vida de nuestros compatriotas. No ven crecer a sus familias, que se crían lejos de la familia, carentes del amor y de la formación que deberían tener; son testigos de cómo cada día los consume y no son capaces de detener esta máquina, se sienten huérfanos, defraudados.

De niño cantaba en democracia “la alegría ya viene” y sonreía en el camino, y le decía a mi mamá “ya llego mi alegría” y ella me daba besos, y soñaba que quizás mañana no tendría que levantarme a las cinco de la madrugada para que me vea un doctor a las tres de la tarde, o que mi hermana tendría una educación de calidad, y que el día de mañana yo y ella estaríamos firmes en una universidad.

¡Estás loco pendejo idiota! Me decía el sargento que vivía a dos casas de la mía… “tu alegría es una mentira, no habrá peor astilla que la del mismo palo” y cuanta razón tenía el muy tarado, porque hemos violado todos los derechos humanos, tanto que no tenemos perdón de Dios, porque no hemos hecho nada para cambiar la situación, disfrutamos de nuestras comodidades y nuestro status, pero cuánto de esto nos significa algo. Entre lo material y el beso de mi amada, prefiero su boca y su abrazo, su amor y su compañía, que entre el hambre y la sonrisa de mi hermano, opto por la ensalada de dientes del Nico, porque puta que es real y tangible su sonrisa. Hermanos y hermanas, en nuestros espíritus vive aún la secuela de nuestra alma, sólo debemos empezar a obrar y hablar con ella, llenos de ella, deseosos de ella, hablemos con dolor, con valor y con amor… demostremos lo que somos y no lo que vendamos, no perdamos la oportunidad de este año, de esta fecha, de esta hora, de este instante. No llenemos nuestra bitácora de los posibles, de los pendientes, crezcamos como seres, inundemos de esencia de amor cada uno de nuestros actos, seamos concientes de nuestros pasos y de nuestras palabras… no tengo idea si mis palabras enciendan el alma, no creo que mi mirada pueda quedar plasmada aquí, o mi voz que no deja de sonar intensa, el latido iracundo de mi pecho al escribir, pero permítanme hablarles de esto mirándoles a los ojos, verán en mi mirada que de verdad lo siento… siento el ánimo, la convicción, la razón de que finalmente debemos construir patria desde nuestra conciencia demócrata y cristiana, desde la transparencia de nuestro ser, desde la valentía de nuestra inexperiencia.