martes, 30 de diciembre de 2008

Primer día,


Y vi pasar las horas con calma increíble sentado junto al reloj. La luz del sol lentamente fue llenando ese salón y generando un juego de seducción insoportable, y mi rostro teñido entre el cobrizo sol matutino y la salina mezcla de las lágrimas en el rostro. La pensé dos veces durante la última media hora de cada hora. Me la imagine sentada en esos largos y cómodos sillones, que distan mucho de mi cómodo suelo.

Siento el año que se viene, y el pánico de despedir este, y con el lo que no quiero dejar. Me he sentado a pensar mi táctica y mi estrategia, pero he llegado a la conclusión de que es mejor morir en el campo de batalla siendo natural, que fracasar planes y misiones.

La vida es como un sueño, llega el momento de despertarse, sentirse sólo y desamparado no es tan malo después de todo, lo bueno es que cualquier cosa puede ser buena compañía.