lunes, 29 de diciembre de 2008

Por favor no!

Estoy mareado, tengo miedo, no puedo creer lo que esta pasando. Quiero correr, salir de aquí, si camino hacia atrás podría ser que por casualidad todo vuelva a ser como era. Estoy llorando y lo merezco, la perdí y me lo castigo. Siento cansadas las piernas, y pesado mi cuerpo. Porque peso más si ya no la tengo, porque me cuesta respirar si en teoría tengo más aire. Qué me pasa, dónde quedare, qué haré mañana.


La extraño, tanto que me olvido de cómo decirle adiós, y si mis días siguen así para qué seguir, sin ella. En su beso esta mi consuelo, en sus abrazos mi refugio, varias noches le decía que sólo a su lado me sentía en casa, que entre sus brazos estaba mi hogar, y que en su mirada mi familia, nuestra familia. Cómo llamas en un incendio comienzo a extinguirme, ya consumí todo lo que me quedaba de humanidad y ahora nada, se apagan las velas y el calor de mi vida con ellas. Verla caminar de espalda es algo que no deseo asumir, verme inerte e incierto es algo que detesto.



Quiero su perdón, quiero su abrazo eterno. Siento el abandono, lo insoportable del aire, lo mucho que me asusta los espacios vacíos. Déjame volver, déjame terminar viejo, déjame sanarte.